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Hay veces que nos vemos en la necesidad de eliminar un tattoo por diferentes razones, de manera que buscamos la alternativa que sea más segura y efectiva que, en la actualidad, es la eliminación de tatuajes por láser. A continuación, vamos a explicar cómo se desarrolla este proceso para que conozcáis cada paso que se deberá llevar a cabo.

Por qué es recomendable eliminar los tatuajes mediante láser

Existen diferentes métodos para la eliminación del tatuaje como es la dermoabrasión, la cirugía y por supuesto también el láser.

Todos ellos presentan unas particularidades que los puede hacer más idóneos, dependiendo del tipo de trabajo a realizar, pero en general, el láser es el que ofrece mejores resultados a la vez que evita molestias y dolores y, sobre todo, tiene un menor índice de efectos secundarios, y de hecho, es el sistema más solicitado para aquellos que quieren eliminar un tatuaje con buenos resultados y con el menor riesgo posible de cicatrices o señales.

Proceso para la eliminación de tatuajes por láser

Una vez que nos hayamos decantado por la eliminación de tatuajes por láser, es el momento de contactar con un profesional que tenga una buena reputación, experiencia y esté formado para garantizar la salud y seguridad durante todo el proceso.

Salvo casos particulares que requieran de un proceso especial, por norma general podemos definir cinco puntos que detallamos a continuación, y que permiten conocer cómo se va a desarrollar la eliminación de tatuajes por láser desde el primer momento y hasta el final.

Consulta y estudio del caso

Lo primero que tenemos que hacer es pedir una cita para la primera consulta, donde el especialista nos informará de todos los detalles sobre la eliminación de tatuajes por láser.

Aquí también aprovechará para realizar una primera evaluación que permita establecer un plan de tratamiento concreto. Recuerda que es complicado conseguir organizar el tratamiento desde el primer momento, ya que incluso con la experiencia que tiene el profesional, muchas veces nos podemos encontrar con dificultades en el camino que hacen que necesitemos más sesiones de las que se habían considerado en un primer momento.

Lo más habitual es que tengamos que someternos a varias sesiones, las cuales dependerán del tamaño del tatuaje y la dificultad para su eliminación. Estas sesiones van a estar separadas entre sí al menos seis semanas, ya que es necesario que la piel se haya recuperado por completo antes de someternos a una nueva sesión.

Preparación de la zona

Una vez que ya está todo acordado, es el momento de comenzar con la preparación de la zona de la piel donde se va a aplicar el láser. Hay que tener en cuenta que, para conseguir los mejores resultados posibles y evitar efectos secundarios, deberemos cuidar bien nuestra piel los días previos a la aplicación del láser, de manera que estén bien hidratada y nutrida, lo que le permitirá hacer frente al tratamiento sin ningún tipo de problema.

Aplicación del láser

Cuando llegue el día de la sesión, en primer lugar, se procederá a limpiar y preparar la piel, aplicando en caso necesario un gel anestésico que ayudará a evitar que tengas molestias durante el proceso.

Tras esto, el profesional comenzará con la aplicación del láser, de manera que trabajará sobre la pigmentación con el objetivo de que este fragmente las partículas de tinta en las partes más pequeñas posibles, de manera que puedan ser absorbidas por el sistema linfático para ser eliminadas de manera natural.

Cuidados tras la aplicación

Una vez finalizado el proceso, el paciente recibirá información acerca de los cuidados que deberá considerar en las próximas semanas antes de la siguiente sesión.

Debes tener en cuenta que en casa tendrás que realizar un tratamiento que se deberá cumplir a rajatabla, el cual generalmente supondrá la limpieza e hidratación de la piel mediante la aplicación de lociones y cremas que aceleren su recuperación.

Recuerda que, si no cumples con estos cuidados, te puedes encontrar con la aparición de efectos secundarios como picazón o incluso la aparición de señales difíciles de eliminar.

Seguimiento de control

Una vez que hayamos finalizado con todas las sesiones, se deberá llevar a cabo un seguimiento que permita conseguir los mejores resultados posibles. En ocasiones es posible que queden pequeñas marcas o incluso cambios de pigmentación en la piel, de manera que es muy importante esta última fase de control para prevenir complicaciones y conseguir eliminar por completo el tatuaje.

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